Editorial del Periódico Mediterráneo del 31-08-2007:
El fuego se ha vuelto a cebar en la provincia de Castellón. Desde
que el pasado martes se iniciaran las llamas en les Useres, han ardido
ya miles de hectáreas de masa forestal bajo el pasto de unas llamas que
han arrasado todo lo que han encontrado a su paso, poniendo en peligro
la vida de cientos de vecinos, que tuvieron que huir despavoridos con
lo puesto ante la incertidumbre de qué les deparaba el destino para su
caso particular. Sin duda, el peor desastre del verano.
Ya habrá tiempo de hacer balances y calcular la cifra de
hectáreas calcinadas --poco importa en estos momentos el número
exacto--. Lo realmente importante es sumar esfuerzos para, entre todos,
controlar unas llamas que, conforme pasan las horas, parecen más
descontroladas y que ya amenazan con dirigirse hacia el parque natural
del Penyagolosa.
A partir de ahí, lo deseable y necesario es que ambas
administraciones --autonómica y estatal-- mantengan su nivel de
colaboración --las labores de extinción son un ejemplo de los
beneficios que aporta el trabajo en equipo-- y se pongan a trabajar en
la recuperación de l´Alcalatén, porque no solo hay que hacer frente al
incalculable valor ecológico del desastre, sino que también hay que
tener en cuenta que muchas de las familias tenían en estos puntos su
lugar de residencia y su medio de vida, con la agricultura o en el
ganado. Castellón merece toda la atención para que la dífícil
normalidad se recupere cuanto antes.
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